Desde noviembre de 2025, exportar videojuegos desde México paga 0% de IVA. La medida permite a los estudios recuperar el IVA de sus insumos y equivale, en la práctica, al primer incentivo fiscal real que ha tenido el sector en el país. Y casi nadie en la industria lo sabe.
Mientras la conversación pública del último año se concentró en un impuesto del 8% que nunca se cobró, esta decisión pasó prácticamente inadvertida. Es el contraste perfecto entre lo que se anuncia y lo que se hace.
Qué se aprobó y qué significa
La medida se gestionó entre el sector y la Secretaría de Economía, y establece tasa 0% de IVA para la exportación de videojuegos a partir de noviembre de 2025.
Para entender por qué importa hay que ver lo que ocurre sin ella. Un estudio mexicano que vende en el extranjero paga IVA en todos sus insumos —equipos, software, servicios, licencias— y no puede acreditarlo si su venta no está gravada. Ese IVA se convierte en un costo hundido que compite contra estudios de países donde la exportación de servicios digitales ya tiene tratamiento preferente.
Con tasa 0%, el estudio puede solicitar la devolución del IVA de sus insumos. En términos prácticos, es un descuento del 16% en buena parte de sus costos de operación, y funciona como capital de trabajo en un sector donde el 60% de las empresas se financia con recursos propios.
Por qué es el primer instrumento real del sector
El inventario de la política pública mexicana hacia el videojuego es corto, y conviene verlo junto para dimensionar lo que significa esta medida:
| Instrumento | Año | Qué hace por el sector |
|---|---|---|
| Sistema Mexicano de Clasificación de Contenidos de Videojuegos | 2020 | Clasifica contenido por edades. No financia ni promueve. |
| Comisión de industrias creativas (Concamin + Secretaría de Economía) | 2025 | Espacio de interlocución. Sin fondo ni convocatoria documentada. |
| IEPS del 8% a videojuegos violentos | 2025-2026 | Gravamen que se aprobó, no se pudo definir y se neutralizó por decreto. Sigue en la ley. |
| Tasa 0% de IVA a la exportación de videojuegos | noviembre 2025 | Primer incentivo fiscal operativo: permite devolución de IVA de insumos. |
Tres de los cuatro instrumentos son simbólicos o restrictivos. Solo el cuarto pone dinero en el bolsillo de los estudios, y es el que menos se conoce.
Por qué esto importa más que cualquier programa de apoyo
Hay una razón estructural: si el mercado mexicano es de consumo y no de producción, la única vía para que un estudio mexicano crezca es exportar. Los casos que se citan siempre son los mismos: Polonia exportó más de 1,000 millones de dólares en videojuegos en 2023, y casi todos los ingresos de sus desarrolladores vinieron del exterior. Suecia reportó 3,100 millones de euros en 2022 en empresas registradas en el país, con 8,445 empleados y más del doble trabajando en sus subsidiarias fuera de Suecia.
Ninguno de los dos construyó su industria vendiéndole a su mercado interno. La construyeron vendiéndole al mundo, y sus políticas públicas están diseñadas exactamente para eso: para que exportar sea más fácil que no hacerlo.
La tasa 0% de IVA es la primera pieza mexicana en esa dirección. Es pequeña comparada con un fondo de producción, pero es la única que existe —y opera sobre la variable correcta.
El problema: nadie lo sabe y nadie lo mide
Dos obstáculos limitan el efecto de la medida.
El primero es el desconocimiento. La medida no tuvo una campaña de difusión comparable a la que rodeó al impuesto fallido. Un estudio que no sabe que puede solicitar la devolución del IVA de sus insumos no la solicita, y el incentivo simplemente no ocurre.
El segundo es la medición. México no tiene estadística de exportación de videojuegos. No existe desagregación oficial del sector en las cuentas nacionales de comercio exterior: ni el INEGI, ni la Secretaría del Trabajo ni la Secretaría de Economía desagregan el videojuego como actividad económica.
Eso significa que no habrá forma de saber si la medida funcionó. No se puede evaluar un incentivo a la exportación en un sector cuya exportación no se mide. Y sin evaluación, el instrumento queda expuesto a desaparecer en el siguiente ajuste fiscal sin que nadie pueda defenderlo con datos.
Lo que un estudio mexicano debería revisar
- Confirmar su situación fiscal frente a la exportación de servicios digitales, con un contador que conozca el tratamiento de servicios digitales internacionales.
- Documentar el IVA de insumos con factura desde el inicio del proyecto. Sin comprobantes no hay devolución.
- Ingresar como exportador y conservar evidencia de que el comprador o la plataforma está fuera del país.
- Calcular el efecto real en su estructura de costos: para un estudio con gastos mayoritariamente nacionales, la devolución puede representar una fracción relevante de su flujo.
- Pedir a su cámara o asociación que documente el uso de la medida. La única forma de que el incentivo sobreviva es que exista un registro de cuánto beneficio generó.
La Pregunta que Queda Abierta
México puso en marcha su primer incentivo fiscal real al videojuego y lo acompañó de cero medición. ¿Cómo va a saber el país si funcionó?
La pregunta no es retórica. En un sector donde el 60% de las empresas se financia con recursos propios y la mitad de los juegos independientes no genera ingresos, un incentivo a la exportación puede ser la diferencia entre un estudio que reinvierte y uno que cierra. Pero si nadie mide cuántas empresas lo usaron y cuánto recuperaron, la próxima discusión presupuestal se hará sin evidencia, y los incentivos sin evidencia se eliminan primero.




