México aprobó un IEPS del 8% a los videojuegos violentos y después lo neutralizó con un estímulo del 100%. La razón de fondo: nadie pudo definir con precisión qué se estaba gravando.
México importa 687 millones de dólares en consolas y máquinas de videojuegos y exporta 195 millones . El saldo es un déficit de 492 millones de dólares , y el mapa de ese comercio revela algo más interesante que el déficit: México no…
Squad vendió Kerbal Space Program a Take-Two pero conservó el estudio; KaraOkulta se fusionó con Amber; LOLA fue comprada por Keywords. México exporta capacidad y no retiene franquicias.
El Estado clasificó el contenido en 2020, intentó gravar la violencia en 2025 y creó una comisión de industrias creativas. Ninguno de esos instrumentos financia, mide ni promueve al sector.
Grand Theft Auto V costó alrededor de 265 millones de dólares entre desarrollo y marketing. Es la cifra que se publicó en septiembre de 2013 y que lo colocó como el juego más caro de la historia en ese momento. México lo compró por…
El abogado Kellen Voyer revisó 30 contratos reales de publishing y los presentó en la GDC de 2020. El hallazgo central: en el 42% de esos contratos el desarrollador no cobraba un peso hasta recuperar el adelanto . La participación promedio…
Entre el jugador y el estudio hay de seis a ocho eslabones. Solo dos se quedan en México, y uno depende de que el estudio sea dueño de su propiedad intelectual.
Existe una fuente oficial mexicana que mide el comercio del videojuego, y casi nadie la cita. Es DataMéxico , de la Secretaría de Economía, y su perfil de la fracción arancelaria 950450 —consolas de videojuegos y máquinas de videojuego—…
La industria mexicana del videojuego tiene más de 3,700 empleos directos, pero el 24% de las empresas —las de servicios— concentra el 79% del empleo. Y ninguna de esas cifras es oficial.
Desde noviembre de 2025 la exportación de videojuegos tiene tasa 0% de IVA, lo que permite recuperar el IVA de insumos. Casi nadie lo sabe y el país no mide exportaciones, así que no podrá evaluarlo.
Trabajar en remoto para una empresa extranjera paga 26,000 dólares al año en México y 53,000 en Brasil. Y no existe una sola medición de cuántos desarrolladores mexicanos se van.
Con el 60% de las empresas financiadas con recursos propios y 0% con banca o gobierno, la pregunta del costo real de un estudio mexicano tiene una respuesta incómoda: la paga quien lo hace.