Entre el jugador y el estudio hay de seis a ocho eslabones. Solo dos se quedan en México, y uno depende de que el estudio sea dueño de su propiedad intelectual.
México es el décimo mercado del videojuego del mundo, pero casi ninguna decisión que lo afecta se toma en el país. El mapa de quién decide qué: plataformas, retail, telecomunicaciones, capital extranjero y gobierno.